LAS COSAS NO SON NECESARIAMENTE TAL COMO SE CUENTAN AQUÍ.

martes, 7 de enero de 2020

Papá Noël, S.A.

Si viajamos al sur, encontramos una tierra más cálida que la nuestra. Por contra, si viajamos al norte, encontramos una tierra más fría que la nuestra. Pues bien, al norte, muy al norte de aquí, hay una tierra tan fría que empieza a nevar con el otoño y no deja de nevar hasta bien entrada la primavera. Esa es la tierra en la que vive Papá Noël.


Papá Nöel vive en una cabaña de madera, en medio del llano. Siempre ha tenido poderes mágicos. Desde que alcanza la memoria a la gente, Papá Noël ha utilizado sus poderes telepáticos para ayudar a que los niños se porten bien; que sean buenos. Cuando un niño o una niña piensa en qué regalo quiere, involuntariamente crea un lazo mental con Papá Noël y aunque la conexión dure décimas de segundo, Papá Noël ya sabe si es bueno o malo. Esa información la apunta en una lista y cuando llega la festividad del solsticio de invierno él reparte regalos a todos los niños que se han portado bien a lo largo del año. No pide dinero: sólo buenos actos.





Empezó a escala local, en su pequeño pueblo, hace muchos siglos. Fabricaba juguetes de madera y sus amigos los duendes (los elfos) le ayudaban. En seguida corrió la voz y los niños de los pueblos vecinos empezaron a pedirle regalos también. Con las décadas, otras regiones; con los siglos, otros países. La cabaña de Papá Noël se pareció pronto a una pequeña fábrica, con cientos de duendes trabajando en hacer regalos.


Llegaron los tiempos modernos. La población mundial ahora era enorme. Papá Noël podía gestionar los millones de mensajes telepáticos, pero sus duendes no podían hacer suficientes regalos para todos los niños, y él, pese a su magia, no tenía tiempo físico para repartirlos en una sola noche, ni siquiera exprimiendo las ventajas de los husos horarios. Papá Noël se preocupó mucho. Entonces llegó un duende con un plan: un plan de expansión empresarial.



1. Deslocalización de la producción
Un sólo taller no bastaba. Además ahora los niños pedían juguetes hecho con plástico y con componentes electrónicos. Se cerraron acuerdos de fabricación con empresarios de muchos países y así nacieron las fábricas de juguetes. Acercar los centros de producción a los hogares infantiles debería acortar los plazos de entrega.




2. Franquicias

Papá Noël es mágico, pero no omnipresente. Creó franquicias en varios países, admitiendo diferencias: San Nicolás la segunda semana de diciembre, Santa Claus en Navidad. Las diferencias hacían más fácil la planificación de la producción y además se encargarían del reparto con sus propios medios.





3. Control de la competencia

Para evitar que surgiese la competencia, adquirió la mayoría accionarial de los Reyes Magos, SL. Una campaña publicitaria a nivel mundial le aseguró una cuota de mercado casi absoluta, dejando a nivel marginal otras tradiciones locales u otros seres mágicos como el Tió o el Apalpador, quienes perdieron tanto seguidores como exclusividad.




4. Imagen corporativa

Colores como rasgo diferencia: rojo y blanco, con el verde como tercer color. Objetos decorativos para los hogares. Aparición en películas. Carteles publicitarios. Imagen de referencia para las marcas publicitarias. Literatura escrita y canciones.






5. Red de comunicación
Para poder gestionar todas las peticiones que le llegaban mágicamente, era necesario diseñar e implementar un sistema de comunicación directa con sus franquicias, empresas del grupo y centros de producción. Inicialmente mediante el correo postal y el telegrama. Según fueron avanzando los años, se utilizaría internet.

El final de esta historia ya lo sabéis. Es un final excelente. Actualmente todos conocemos a Papá Noël. El plan de aquel elfo lo hizo posible. El sistema tendrá sus fallos, pero funciona. Ahora portaos todos bien y seguid creyendo en la magia, que es el verdadero know-how de todo esto.

Feliz Navidad a todos.