sábado, 18 de diciembre de 2010

Parangones de la tecnología (II)

LA MANTA

Prodigioso y sencillo artículo, que nos mantiene calientes cuando hace frío, nos oculta cuando tenemos miedo, nos disfraza cuando queremos pasar desapercibidos y nos ayuda en ventas ilegales.

La manta en su forma primitiva era la piel curada de un animal. Actualmente y gracias a la presión mediática de decenas de personas que se tumban en el suelo ensangrentadas, la manta suele ser sintética.

La propiedad de mantener el calor corporal se basa en la complicada teoría de la transferencia del calor, que el ser humano primitivo hizo suya de manera experimental. Y es que precisamente la cámara de aire que crean los pelos del animal, combinado con la poca permeabilidad del cuero, impide que el calor corporal se disipe rápidamente, creando un halo térmico en torno al individuo.

Por esta razón, la manta actual está creada por fibras sintéticas en forma de pelo. La idea sigue siendo arropar al individuo. Y es que la manta da seguridad y mantiene ocultas las vergüenzas, pese a que las vergüenzas sean motivo de gozo. Si la manta la usase un quinto, la tendencia sería desarroparle violentamente. Quizá por eso los políticos de capa caída brindan con botellines de cerveza sin quererlo.

Hemos dicho que la manta disfraza. A lo largo de la historia, numerosos personajes se han disfrazado. Los antiguos mayas, por ejemplo, hacían el amor envueltos en una manta. La castañera usaba una manta. Bin laden está oculto bajo una manta. Y muchos otros Bin Landen de este país también.

Desempeña también un papel importante entre aquellos sin papeles y aquellos que no pueden tomar cartas en el asunto, siendo su sustento y en ocasiones su abrigo. Un sustento de película.

No podríamos olvidar su modelo eléctrico, en el que el elemento principal para seguir la corriente es el enchufe. Aquí es donde Joule causa todo su efecto, mostrándose un poco irresistible.

Pero sin duda, hay que destacar la adaptación del diseño de la manta al sistema de producción industrial. El tramado es capaz de hacerse con tan sólo dos hilos. Cuando se desea más esponjosidad, uno de los hilos queda parcialmente suelto y trabado simulando la fibra natural. No es de extrañar que con tantas facilidades, las tramas se compliquen. Así, capa sobre capa, es cómo se da forma a un tupido velo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

El dragón y la estrella

Dedico este cuento a Yishana, la luz que me ilumina.

En un acantilado del bosque, rodeado de colinas, vivía un joven dragón plateado. El dragón aún en crecimiento dormía todo el día, pero por la noche despertaba y salía de la cueva entre la niebla para estirar sus alas y jugar creando volutas y carámbanos en la niebla.

Una noche empezó a soplar viento repentinamente y la niebla se disipó sin que se diese cuenta. El dragón se asustó al verse privado de su abrigo, pero pasado el sobresalto inicial, miró asombrado todo lo que había a su alrededor más allá de cueva. Balanceó su largo cuello a uno y a otro lado y se maravilló en cómo las cimas boscosas plateadas se parecían a su piel. Luego estiró el cuello hacia arriba y descubrió el cielo de la noche plagado de infinidad de puntos de luz. Y entre los puntitos de luz y la gran mancha blanca que cruzaba la bóveda celeste, se enamoró de una estrella.

Se la quedó firando fijamente toda la noche hasta que empezó a salir el sol y todas las estrellas se borraron del cielo. Continuó observando varias horas por si aparecía, pero el sueño le vencía y tuvo que retirarse a dormir.

Horas más tarde despertó bruscamente con un ronquido y a prisa y corriendo sin apenas comer ni una estalagmita pequeña, salió de la cueva y buscó su estrella. Pero la niebla lo cubría todo y empezó a rugir desesperado. Finalmente volvió a la cueva a dormir, triste.

Así pasaron los meses, hasta que se volvió a dar la casualidad de que sopló un viento fuerte y por fin el dragón plateado volvió a ver a su estrella y le cantó toda la noche hasta que el sol se la llevó.
La cueva del dragón estaba protegida de los vientos porque a los dragones plateados les gusta ocultarse en la niebla. Por eso apenas había noches de fuerte viento. A lo sumo una o dos cada año. En esas noches el dragón cantaba a la estrella y jugaba a devolverle sus destellos con el reflejo de sus relucientes escamas metalizadas. Luego se retiraba a dormir triste y se mantenía alerta a la siguiente noche de cielo despejado.

Un día comprendió que era el viento quien disipaba la niebla e intentó despejarla con fuertes aleteos. Pero como de hecho la niebla emanaba de su cuerpo y de su aliento, cuanto más fuerte aleteaba, más fuerte respiraba y más niebla creaba. Y lo que era peor, cuando dormía, la magia de su cuerpo creaba niebla a su alrededor para ocultarle y protegerle.

Así pasó el dragón las décadas, esperando noches despejadas para ver a la estrella y jugando con la niebla como solía hacer antes, aunque con un ojo atento a las alturas. Esta espera fue feliz y no angustiosa como la primera. Se deleitaba con el candor estelar todas las noches que podía y bailaba radiante.

Una noche, sus alas ahora fuertes y recubiertas de resistentes escamas, le elevaron accidentalmente del suelo. Descubrió cómo volar.

Olvidó por unos instantes a la estrella y voló, planeó e inventó piruetas. Pasada la euforia inicial, sus pensamientos volvieron a la estrella y quiso volar hasta ella y tocarla. Era una noche de niebla de nuevo, pero sabía de sobras qué dirección seguir. Emprendió el vuelo y fue a su encuentro, dejando atrás su cueva.

Hace muchos siglos que esta historia tuvo lugar. Pero las noches de cielo despejado, aún es posible ver al dragón que vuela hacia la estrella, con su luz reflejada en sus escamas plateadas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Soñé que cogía una estrella

Soñé que cogía una estrella
que en la noche danzaba
con alegres destellos fugaces,
vivaracha y zarca brillaba.

Soñé que tenía una estrella
la que todos anhelaban
y al tenerla en mi palma
de luz mis ojos se llenaban.

Soñé que cogía una estrella
su candor me embriagó
pero al llegar la mañana
en mis manos se esfumó.

Soñé que tenía una estrella
qué incauto e inocente fui
pero el sueño aún recuerdo
con una sonrisa kukui.


Falta una estrofa... ¿no crees?

jueves, 9 de diciembre de 2010

Ha efectuado su elección

Y es ahora cuando los políticos, embriagados de victoria, se enfrentan a la pesada tarea de mangonear un país. Uy, perdón... manejar el territorio. Algunos, como el presidente del SI, embriagados en sentido literal. Atención porque la participación ha sido sólo del 59,9%, lo que significa que aproximadamente un 25% de los votantes habituales, pasan del tema descontentos por la falta de una opción política seria.´
RESULTADOS DE LOS PRINCIPALES PARTIDOS:
El gran ganador de estas elecciones, y así lo dice aunque en el fondo jugaba para ganar con mayoría absoluta. El pequeño impulso que le ha faltado se encontraba precisamente en los votantes que se han abstenido. Ahora CIU deberá pactar con alguien pero sus opciones son, curiosas:
  • Con PSC, su rival habitual, el pacto es poco probable.
  • Con PP, su socio habitual, va a dañar seriamente su imagen.
  • Con ERC no tendría el problema de imagen, sino de afinidad política, creando un gobierno inestable.
  • Con ICV es una opción extraña, digna de análisis más profundos.

Bueno, Mas lo ha logrado. Veamos qué hace con el crédito proporcionado. De momento CIU ya ha votado en contra de la retirada del monumento franquista en Tortosa. Pero claro, eso es a nivel local y no tiene que ver con el gobierno catalán.

Aún lloran la debacle. Que parte de sus votantes hayan optado por el PP no sólo les ofende, sino que representa esa masa de votantes que actúan de la misma manera en las generales que en las autonómicas, no distinguen entre un partido de izquierdas y otro de derechas y son de corte nacional (una, grande y autonómica). Montilla ya puede llorar. Eso le pasa por comportarse como un títere de Zapatero y hundir el Estatut y luego sacar pecho en pro de una Cataluña mejor y criticar al tripartito, es decir, su actuación de gobierno. Con una credibilidad bastante baja, se augura la sustitución de Montilla.




Parece mentira, dirán algunos, pero Carod Rovira sí hacía algo más que meter la pata. Sin él al frente del partido, ERC tiene el dudoso mérito de haber fragmentado a la izquierda catalanista en izquierda republicana, izquierda independentista, izquierda federalista y en toda una metralla de pequeños partidos, a algunos de los cuales era imposible votar ya que no había papeletas disponibles. Corrupción y promesas incumplidas han bastado para que sus votantes les castiguen diversificando votos, que han recaído principalmente en SI y en PXC.


RESULTADOS DE LA PEDREA (Partidos minoritarios):


¿Quién dudaba que el PP fuese importante en Cataluña? Pues así de entrada, muchos catalanes. El milagro del PP ha sido la desgracia del PSC. Es por lo tanto un resultado efímero y pasada la crisis, seguramente no se mantenga. Pero las maravillas del márketing querrán posicionar al PP como la 3ª fuerza política catalana, cuando en realidad son la 4ª o así...

Si algo ha demostrado a ICV estas elecciones, es que tienen un electorado fiel, contrario a las nucleares y que no considera que el fracaso del tripartito pueda a atribuirse a ICV.

Con un despliegue mediático impresionante, Laporta ha conseguido como mínimo inmunidad parlamentaria frente a las investigaciones que oportunamente estaba siendo sometido. Si alguien cree que robaba en el Barça, puede imaginar qué hará con un presupuesto mayor a su alcance. Su mérito es, sin duda, unir política y fútbol para una mayor compresión del electorado. Además de sostener la bandera independentista, ya veremos si tiene un plan político contra la crisis. Pero así de entrada, esta era una buena opción para todos aquellos que han querido dar un voto de castigo a los partidos habituales por lo del Estatut, sin tener que votar a Carmen de Mairena.



El niñato que dirige este partido satélite del PP cree que ya es una fuerza política consolidada. Sólo olvida que sus escaños son el resultado de una baja participación en los comicios. Su vocación de bilinguista le obliga a hablar a TV3 en castellano, rompiendo una de las máximas de la cortesía lingüistica: contestar en el idioma en el que te hablan.