viernes, 28 de agosto de 2009

HISTORIA DE ISLANDIA

En el principio todo fue silencio y oscuridad, entonces vino el viento y un agujero en el cielo. Rayos y truenos golpearon la tierra, el fuego surgió hacia las alturas. Desde lo más profundo, el fuego fundió la piedra, la tierra tembló y empezó a emerger.


Varios milenios después, los hombres (que no mujeres) narrarían la existencia de una isla en el oeste, en medio del océano. Los orígenes de los primeros pobladores son inciertos, pero se sabe que hacia el 700 y pico DC hubo una gran erupción en Islandia que arrasó toda la isla. Así que fueran quienes fueran los primeros habitantes, murieron o se fueron para no regresar.

Detalle del estrato característico
que atestigua el escarmiento divino
sobre los primeros pobladores.


A falta de testigos presenciales, se ha consensuado que la isla estaba despoblada de vida humana establecida permanentemente a la llegada de los primeros islandeses. Por lo tanto, hablamos de colonización, no de conquista. Sólo una fuente oficial discrepa (o apunta) que en ciertas islas del sur de islandia se habían establecido monjes irlandeses, que encontraron incómoda la convivencia con sus nuevos vecinos y acabaron por irse (eufemismo de huir o ser sacrificados de manera violenta).

Esta pobre teoría se fundamenta en la frágil base de la toponímia del sur de Islandia, donde hay varios lugares que contienen la palabra pappar (padre, i.e. monje) en el nombre. Lamentablemente el sur de la isla es el lugar más fácil de colonizar y nadie asegura que estos topónimos no provengan del siglo XII.

Sea como fuere, el primer colono ha quedado en la memoria. Se trata de Ingolfur Arnarson. Llegó allí por primera vez cuando el rey Harald Fairhair tenía una edad de 16 inviernos y volvió de nuevo varios inviernos más tarde. El verano en el que Ingolfur fue con su amigo Hjörleifur para colonizar islandia, Harald Fairhair había sido rey de Noruega durante 12 años, es decir, 6073 inviernos desde la creación del mundo o 874 años desde la encarnación de Nuestro Señor.

Estatua hiperrealista (izq.) de Ingolf, hijo de Arnar
y muñecos de cera (der.) de él mismo y su esposa Hallveig

Al avistar la isla, Ingolfur arrojó al mar dos palos tallados con runas. Allí donde tocaron tierra, Ingolfur estableció su casa y él la llamó Bahía Humeante (Reykja-vik). Tamaña superstición tiene una explicación pragmática en el estudio de las corrientes, que llevan a un lugar donde favorecen la navegación y la pesca.

Transcripción: Ingolfur Arnarson

Ingolfur huía del rey que quería subirle los impuestos, y como era rico y tenía un drakkar, decidió establecerse en una nueva tierra ajena al control del codicioso rey. Para que la nueva tierra no despertase el interés ni la codicia del monarca, la bautizó como la Tierra del Hielo (Is-land). En efecto, lo primero que se divisa al navegar de dinamarca a Islandia es el enorme glaciar Vatnajökull. Más aún, teniendo en cuenta que la navegación se hacía en verano, asustaba pensar qué aspecto tendría esa tierra alejada en lo más duro del invierno.

Pero por otra parte, colonizar un sitio sin vecinos a los que visitar es aburrido, además de económicamente poco interesante, por lo que a sus amigos les decía que Islandia estaba cubierta por bosques desde las costas hasta lo alto de las montañas. Realmente los vikingos exageraban la realidad en sus relatos, ya que la isla no tiene bosques, salvo aquellos plantados para los turistas. Actualmente se cree que los bosques descritos por Ingolfur estaban formado por los arbustos o arbolillos de unos 2 metros de alto que aún se ven en la isla como planta local. A destacar el dicho islandés "Si te pierdes en el bosque, no tienes más que ponerte de pie".

Lamentablemente, Hjörleifur (el amigo de Ingolfur) no tuvo tanta suerte como Ingolfur porque lo mataron sus esclavos. Pero hubo muchos otros colonos, que reclamaron porciones de tierra para sí mismos y la isla se desarrolló a la manera vikinga, con trabajo duro para afrontar los inviernos.

De Islandia podían obtener todo lo que necesitaban excepto 2 bienes primordiales: madera y esclavos. La madera la compraban de otras tierras, como Noruega. Los esclavos podían ser capturados un poco más al sur, principalmente celtas. Un buen saqueo representaba plata, comida y esclavos. Es posible que las leyendas de origen celta sobre gigantes que secuestran a los niños sean de este periodo, ya que en aquella época la talla media de la población vikinga era (1,70-1,80) mientras que la media celta era un poco más modesta (1,40-1,50). Además, debían resultar terribles las hordas vikingas de improviso, y riendo, pues no temían morir en batalla

Un recuerdo de la época dorada de los vikingos es que un gran porcentaje de la población tiene genes celtas. Además ellos se enorgullecen de tener las mujeres más bellas de Europa, y esto es así porque, ya que raptaban, se llevaban a las más guapas de la aldea. Algunos turistas comentan con sorna que por esta razón hay tan pocas mujeres atractivas en las islas británicas.

Pero toda sociedad tiene una época de declive y en Islandia empieza con la adopción del cristianismo como religión oficial. Las costumbres de los mansos incluían no matar a quien te ofende, sino ponerlo a disposición de la justicia (quien luego lo mataba). Entre eso, y la construcción de iglesias que enfatizaban el rango social de su propietario, el país empezó a civilizarse y a aproximarse a la corona danesa.

La bella Cascada de los Dioses (Goda-foss) no recibe su nombre de un acto de masturbación del panteón nórdico, sino porque fue allí donde el orador del consejo que convenció al consejo para la adopción del cristianismo como religión oficial, lanzó las estatuíllas de sus dioses, renegando de siglos de tradiciones.


Tal fue la aproximación que, con la llegada del protestantismo, los islandeses desempolvaron su vieja costumbre de cortar cabezas, aunque a esto lo llamaron ajusticiamiento reformista.

Habiendo sido apresados el ovispo y sus dos hijos, subió el primero de ellos al cadalso y fue decapitado de un solo golpe. El público vitoreó al verdugo y cuando subió el segundo hijo, el publico calló de nuevo. Como también "cayó" el hacha sobre su cuello, necesitando 3 golpes para que rodase buturuda lejos de su tronco. El público lo celebró en honor a los dioses antigüos, pero no felicitó al verdugo por su torpeza. Por último, el ovispo mismo se puso en la picota, hirviendo de fe y sujetando con fuerza su crucifijo. Firme la fe y mellado el acero, 13 fueron los golpes necesarios para decapitarle. El verdugo fue reprendido por el juez, quien le ordenó más contundencia en los 3 últimos golpes.

El ajusticiamiento del último ovispo cristiano de Islandia puede contarse como un martirio o como una buena noticia. En esta época, la mayoría de los islandeses habían aceptado la religión de los mansos como propia, incluso a nivel particular. Las runas ya se habían cambiado por letras, aunque no dedicaban mucho a escribir.

El abandono de los ahora llamados antiguos dioses, provocó una serie de catástrofes sobre los infieles. En primer lugar, la diosa Hela descendió la temperatura global, haciendo crecer los glaciares y reduciendo las cosechas, pero su aviso fue desoído. El contacto con los cristianos enfadó a Freya, quien los contaminó con la peste negra. Más tarde Thor sacudió la tierra diversas veces provocando grandes erupciones. Una de las más importantes fundió parte del Vatnajökull y arrasó el sur de la isla con una inundación y un manto de lava. Años más tarde, la caldera de Askja reventaría llenando de cenizas y piedra pómez toda la isla, aruinando campos y matando de hambre a miles de ovejas. Por último, Odín, espolearía a unos piratas del norte de África para que saqueasen las islas del sur de Islandia y tomasen esclavos a la vieja usanza.

La población de Islandia decrecía espectacularmente con cada venganza divina, mientras el cristianismo promulgaba monogamia y castidad (algo que no llegó a calar del todo) y el abandono de la esclavitud impedía una recuperación demográfica rápida. Muchos de ellos entendieron el mensaje y emigraron a Canadá, donde hasta la fecha han mantenido costumbres y lengua y quién sabe si también los dioses. Haciendo frente a las inclemencias de la naturaleza y de los dioses, entraron en el siglo XX, en el que vieron la luz y cambiaron a su rey por un presidente, limpiaron su lenguaje de los neologismos y canalizaron la fuerza del magma para tener calefacción y agua caliente gratis.


Central geotérmica en el suroeste de Islandia.
Prodigio de la termodinámica en medio de un paisaje volcánico.

Actualmente, podemos decir que Islandia es un gran país. Además la tectónica de placas hace crecer la isla 2 cm por año, por lo que es más grande aún cada día que pasa. La nueva generación de islandeses aprovechan los trenes (vuelos) baratos para veranear en Alicante mientras siguen fieles a sus costumbres y aún saben conseguir comida con sus propias manos. Y si no creeis que son una gran nación, ved la comparativa siguiente:

ESPAÑA VS ISLANDIA

Los árboles no te dejan ver el bosque VS Si te pierdes en el bosque no tienes más que ponerte en pie.
Monarquía VS República.
Más de 10 canales de telebasura VS 1 sólo canal de telebasura.
Playas soleadas llenas de chicas guapas VS Playas oleadas con ballenas.
Carteles con prohibiciones VS Carteles con advertencias.
El agua pasada no mueve molinos VS El agua crea inundaciones que es una pasada .
Fiesta hasta altas horas de la madrugada VS Sol hasta altas horas de la madrugada.
Borregos cornudos VS Ovejas cornudas.
Incentivos a la natalidad inmigrante VS Incentivos a la natalidad local.
Cánon del agua VS Agua caliente gratis.